La publicidad es una de las industrias más innovadoras y creativas de la tecnología. Y si pensamos en cómo han cambiado los medios de comunicación, tiene sentido que la publicidad también tenga que cambiar para seguir el ritmo. La transformación digital en la industria publicitaria viene de lejos y no se va a ralentizar pronto. Según el informe World Press Trends 2020-2021 de WAN-IFRA, el 44% de los editores cree que acelerar la transformación digital debería ser una prioridad.
Los medios de comunicación siguen evolucionando y se están volviendo cada vez más personalizados, lo que significa que los anunciantes deben hacer lo mismo. La publicidad ya no consiste solo en difundir un mensaje, sino en comprender de verdad a los consumidores y establecer relaciones con ellos. En este artículo, analizaremos algunas formas en que la transformación digital influirá en el futuro de la publicidad.
¿Qué es la transformación digital?
La transformación digital es un cambio cultural en una organización o industria resultante de la integración de la tecnología digital, en la que se desarrollan nuevos procesos de negocio o se modifican los existentes para proporcionar valor a diversas partes interesadas, incluidos los clientes. Se prevé que el gasto en tecnología y servicios de transformación digital aumente de 1.780 millones de dólares en 2022 a 2.390 millones de dólares en 2024. El uso de la nueva tecnología digital permite a las empresas adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes, lo que les permite estar al tanto de las nuevas tendencias a medida que surgen.
¿Qué papel desempeña la transformación digital en el sector publicitario?
Adaptarse a las tendencias de consumo
Los consumidores interactúan con los medios de comunicación de diversas maneras, incluyendo el móvil, el ordenador y las plataformas over-the-top (OTT). La publicidad es un elemento constante en todos los dispositivos, sin embargo, la fatiga de la publicidad es un reto al que se enfrentan los editores. En consecuencia, se están ofreciendo medidas de apoyo como la limitación de la frecuencia, para restringir la exposición del consumidor a un determinado anuncio o producto. Los anuncios de diferentes editores no pueden competir ni toparse. Este es un tema difícil de abordar, ya que la toma de decisiones en materia de publicidad requiere datos en tiempo real. Ahí es donde la transformación digital ha tenido un impacto significativo en los editores que intentan encontrar un equilibrio entre los anuncios que se distribuyen a los consumidores. Las tecnologías digitales se están utilizando para calcular la frecuencia y proporcionar a los editores respuestas que les ayuden a tomar decisiones informadas para superar el desafío publicitario de la fatiga publicitaria.
Mayor acceso a los datos
La transformación digital ha hecho que los editores tengan un mayor acceso a los datos. Ha animado a las organizaciones a conectar sus tecnologías para reunir todos los datos en un solo lugar. Los datos están en el centro de la transformación digital. Todas las interacciones en el nuevo mundo digital conducen a la generación de datos. Desde la transformación, los editores pueden ofrecer a los anunciantes datos mucho más detallados sobre el rendimiento de las campañas. Estos datos están ayudando a los anunciantes a comprender el comportamiento de los consumidores y a que las campañas sean más efectivas. Los editores y anunciantes que utilizan estos datos son los que tendrán éxito.
Nuevas fuentes de ingresos
Para seguir el ritmo de los cambiantes hábitos de los consumidores, la publicidad impresa tradicional se ha trasladado a Internet. Aunque los medios convencionales siempre tendrán cabida en el ecosistema publicitario. Los consumidores se mueven con rapidez y se relacionan con contenidos diversos en línea, y los editores de prensa escrita están descubriendo que tener una única estrategia de publicidad ya no es suficiente. Esta no es una tendencia nueva para los editores de prensa; lleva tiempo sucediendo, pero con el creciente mercado de los modelos de suscripción, los editores están buscando esta nueva fuente de ingresos para aprovechar el entorno cambiante y generar nuevas formas de ingresos a partir de la transformación digital.
Fin de las cookies de terceros
Aunque el fin de las cookies de terceros es beneficioso para los consumidores, el resto del ecosistema publicitario es consciente de los retos que supondrán estos nuevos cambios.
El cross-site retargeting ya no utilizará cookies de terceros para ofrecer anuncios adecuados a determinados visitantes. Después de algunos ajustes, esto sólo funcionará dentro de un dominio. Lamentablemente, el intercambio de datos entre dominios se interrumpirá. Esto será un reto para los editores que tienen un gran número de sitios web. Sin embargo, los editores están adoptando la transformación digital y buscando la manera de superarlo. Como ya se ha dicho, están estableciendo modelos de suscripción para acceder a los datos de origen, lo que puede ayudar a compensar la pérdida que sufrirán los editores cuando los datos de terceros dejen de estar disponibles.
Dado que la fecha límite para las cookies de terceros se ha retrasado hasta el 2023, los editores deberían aprovechar la oportunidad de planificar con antelación para garantizar una transición fluida hacia el uso exclusivo de datos de origen cuando llegue el momento, adoptando la transformación digital y buscando otras tecnologías digitales que les ayuden en el mundo que pronto dejará de serlo.
Conclusión
El cambio puede ser intimidante, y la transición digital puede ser un cambio significativo para muchos editores convencionales, pero no por eso es algo negativo. Está ayudando a los editores en su transición al mundo digital y aumentando el valor que proporcionan a sus anunciantes. No cabe duda de que, a medida que se introduzcan más tecnologías en el mercado, la transformación digital crecerá y se desarrollará aún más, dotando a los editores de herramientas tecnológicas mejoradas que les ayuden a proporcionar aún más valor a los anunciantes, pero en este momento los editores que no están a bordo de la transformación digital deben subirse a ella rápidamente, ya que esta tendencia sólo tiene una dirección y los editores no quieren quedarse atrás, especialmente con el fin de los datos de terceros en el horizonte.
